Praderas y pastizales: gran potencial para mitigar los efectos de los gases de efecto invernadero
Las praderas y pastizales ocupan aproximadamente el 70% de las áreas agrícolas mundiales (FAO, 2005) y representan una de las principales reservas terrestres de carbono. Las cantidades de carbono almacenadas podrían ser incrementadas siguiendo un manejo adecuado, existen opciones para aumentar esta capacidad de secuestro de carbono de bajo costo.
Estas prácticas generan importantes co-beneficios; como la seguridad alimentaria, la conservación de la biodiversidad y la conservación del agua así como la mejora de las capacidades de recuperación (resiliencia) y adaptación al cambio climático en una determinada zona. Sin embargo, aún hay cuestiones metodológicas por resolver (p.e. monitoreo, permanencia, fugas) en las que la experiencia adquirida por los proyectos de Uso del Suelo, Cambio de Uso del Suelo y Silvicultura (LULUCF por sus siglas en inglés) será de gran utilidad.
FAO, en un documento obtenido como resultado de un taller llevado a cabo en Roma entre el 15 y el 17 de abril de 2009, en el cual participaron 27 expertos de todo el mundo, propone incluir las praderas y los pastizales dentro de un enfoque holístico (todos los gases, todas las fuentes y todos los sumideros) en el contexto de las deliberaciones de la COP 15 en Copenhague.
Guardado en: Biodiversidad y Patrimonio Natural, Emisiones CO2
1 Comentario » | 5 de Mayo de 2009


















